Milei y la justicia social

La carencia de cultura clásica de los libertario es pública y notoria. En su mayoría han abrevado en los disparates de Karl Popper y su libro La sociedad abierta y sus enemigos, donde con muy mala uva, y gran ignorancia se ataca a Platón y Aristóteles, acusándolos de ser los precursores del estado totalitario moderno, ignorando el significado de la ciudad griega y la concepción de la vida del hombre antiguo (Popper fue duramente calificado por ilustres filósofos políticos como Eric Voegekin y Leo Strauss)
No es de extrañar entonces que Milei abomine de la justicia social, concepto de venerable tradición que tiene sus raíces en el Libro V de la ética Nicomáquea
Sobre el asunto aporto una definición:
“No pocos autores modernos suelen distinguir la justicia legal de la social. Ambas miran al bien común, pero la justicia legal mira el bien común de la sociedad perfecta civil o eclesiástica, mientras que la justicia social cuida de las demás sociedades inferiores (sociedades imperfectas) que existen en el seno de la sociedad suprema.
La justicia social trata de procurar el bien común, organizando a los hombres, como miembros de sociedades voluntarias y libres. regulando al bien común, la actividad de las corporaciones y de las distintas clases sociales para la consecución del bien común de todas las clases y todos los grados de la sociedad”
(Diccionario de Teología Moral, Roberti- Palazzni, p.689)

Advierto que fue Pío XI quien introdujo la noción en su Quadragesimo anno, de allí que aparezca en el texto de la Encíclica la palabra “corporaciones”, seguramente para quedar bien con el fascismo. Por a sola mención un cubano Armando Ribas despotricó contra el Papa Ratti y su documento. No sabría el masoncete que uno de los grandes colaboradores del texto pontificio fue el Padre Von Nell-Breuning, gran colaborador de la Economía Social de Mercado de LudwIg Erhardt.
Con estas graves carencias, es muy difícil que Milei lleva a cabo su batalla cultural, sin dejar de ponderar sus buenas posiciones en temas como el aborto. (Aunque todavía espero que termine con la inicua situación de los militares que vencieron a la guerrilla)
