La batalla cultural de Milei
Sin negar algunas buenas decisiones como la política antiaborto y anti-LGBT, la suspensión del envío de fondos a los grupos derecho humanistas y el retiro de la Organización Mundial de la Salud ,el error básico es la concepción liberal de la libertad, cuyo autor el vociferante prócer Benegas Lynch Sr: respeto irrestricto hacia el proyecto de vida del otro.
En el viejo manual de Lógica del Bachillerato, se nos enseñaba que la libertad era la facultad de elegir los medios conducentes el fin, es decir que en tanto acto humano la libertad tenía un fin, lo que parece desconocer el prócer de marras.
Para próceres de verdad como Aristóteles, la felicidad consistía en la consecución de la vida buena–no de la buena vida- algo muy distante de la que sostiene el vehemente Benegas Lynch Sr.
Por otra parte, Santo Tomas eleva la noción de su maestro al plano sobrenatural: todo acto humano tiene un fin y el fin del acto humano es llegar a Dios. En el Catecismo que aprendíamos era que el hombre debió conocer, amar y servir a Dios en esta la tierra, para después glorificarle en la Eternidad.
Y con esa básica equivocación inicial, la así denominada batalla cultural, está condenada al fracaso, sin perjuicio de los logros obtenidos.
LA DIOCESIS DE AVELLANEDA RECUERDAA SUS MONTONEROS

ERRORES DEL SIONISMO: LO DICE UN SIONISTA CABAL
“Uno de los grandes errores en la historia del sionismo es que, cuando se fundó la patria judía en Palestina, no se prestó suficiente atención a las relaciones con los árabes… Incluso la brillante y sencilla formulación de Theodor Herzl sobre la cuestión judía, como un problema de traslado —el de ‘mover a un pueblo sin tierra a una tierra sin gente’—, está teñida de una inquietante ceguera ante la reivindicación árabe sobre Palestina. Palestina no era una tierra sin gente ni siquiera en tiempos de Herzl; estaba habitada por cientos de miles de árabes que, en el curso normal de los acontecimientos, tarde o temprano habrían alcanzado la independencia estatal, ya fuera individualmente o como parte de un contexto árabe más amplio.” (p. 284)
Los sionistas de hoy dirían que esto es claramente antisemita y que cualquiera que lo defienda es antisemita. Pero he aquí algo interesante: quien escribió estas palabras fue Nahum Goldman, presidente de la Organización Sionista Mundial y del Congreso Judío Mundial.
Sesenta años de vida judía en THE REMNANT